Te invito a un Café

•agosto 14, 2010 • Dejar un comentario

La Mayonesa y el Cafe

Cuando las cosas en la vida Parecen demasiado, Cuando 24 horas al día

No son suficientes…

Recuerda el frasco De mayonesa y el café.

Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomo un Frasco grande y vacío de mayonesa y Procedió a llenarlo con pelotas de golf.

Luego le preguntó a sus estudiantes si el Frasco estaba lleno. Los estudiantes

Estuvieron de acuerdo en decir que si.

Así que el profesor tomo una caja llena de Canicas y la vació dentro del fra

sco de Mayonesa. Las canicas llenaron los espacios Vacíos entre las pelotas de golf.

El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco

estaba lleno, ellos volvieron a decir Que si.

Luego…el profesor tomo

Una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la

arena lleno todos los espacios Vacíos, así que el profesor pregunto nuevamente Si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron Con un ‘si’ unánime.

El profesor enseguida agrego 2 tazas de café Al contenido del frasco y efectivamente llenó Todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

‘QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA

LA VIDA’.

Las pelotas de golf son las cosas Importantes,

Como la familia, los hijos, la salud, Los amigos

, todo lo que te apasiona.

Son cosas, que aún si todo lo demás lo

Perdiéramos y solo éstas quedaran,Nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son Las otras cosas

Que importan, como El trabajo, La casa, El auto, etc.

La arena es todo Lo demás,

Las pequeñas Cosas.

‘Si ponemos la arena 1 ro en el frasco,

no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.

Lo mismo ocurre con la vida’.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las Cosas realmente importantes

Presta atención a las cosas que son cruciales Para tu felicidad.

Juega con tus hijos,

Tomate tiempo para asistir al doctor,

Ve con tu pareja a cenar,

Practica tu deporte o afición favorita.

Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.

Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.

Establece tus prioridades, el resto es solo arena..

Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café.

El profesor sonrió y dijo:

‘Que bueno que lo preguntas… Sólo es para demostrarles, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer,siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.’

Cosas para no hacer una tarde de Invierno por Maria Marley

•octubre 30, 2008 • 1 comentario




OS VOY A CONTAR MI GRAN TARDE…ES UN POCO TRISTE…POR ESO ME DA VERGUENZA CONTAROSLA…PERO BUENO SEGURO QUE OS REIREÍS…DESPUÉS DE COMER, ME FUMÉ EL CIGARRITO, ME METÍ A LA DUCHA , ME VESTÍ ME ARREGLÉ Y ME FUI A CASA DE LA GOLFI DE MI AMIGA…DESDE QUE SALÍ DE MI CASA HASTA QUE LLEGUÉ A LA SUYA PASARON….COMO 30 MINUTOS…TENÍA QUE IR EN EL BUS Y…ES LO PEOR…PERO BUENO A RESIGNARSE HASTA QUE ME SAQUE EL JODIDO CARNETE…; BUENO TOTAL QUE LLEGO A SU CASA Y AHI ESTÁ, TIRDITA EN EL SOFA VIENDO LA TELE…ME TIRO EN EL OTRO SOFA Y ME UNO AL CLUB…HABER QUE REMEDIO…AL RATO, DESPUÉS DE HABERNOS FUMADO UN PORRITO NOS APETECE UN CAFETITO CALIENTE ASIQUE DECIDIMOS BAJARNOS A LA CAFETERIA A TOMARNOSLO,TODO BIEN , PARECE QUE SE ANIMA LA COSA EH! PUES…NO OS HAGAIS ILUSIONES…
PENSAMOS…¿QUÉ HACEMOS?…BUENO LLAMEMOS A ESTOS(UNOS AMIGOS) PARA VER QUE VAN A HACER Y A VER SI ENTRE TODOS SACAMOS PROVECHO A LA TARDE…DESPUES DE 4 O 5 LLAMADAS COGEN EL TELEFONO , QUE CABRONES…Y BUENO QUE VIENEN PARA ACÁ , QUE NOS LLAMAN…PERO…¿QUÉ VAMOS HACER?¿DÓNDE NOS LLEVARÁN? AL CINE¿? A ALGÚN CENTRO COMERCIAL¿? NOS PONEMOS GUAPAS , MARCANDO TETAS Y DEMÁS POR LO QUE PUEDA PASAR…

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Relato corto “El campesino y el sabio” por Mirada Intensa

•octubre 20, 2008 • 3 comentarios

En el siglo pasado, en una aldea de las profundidades de Asia, vivía un viejo sabio. Los habitantes solían consultarle para someterle sus problemas y escuchar sus razonados consejos. Era un hombre amado y respetado por todos.

Cierto día, un campesino de la aldea fue a verlo, aterrado. El único buey que tenía para ayudarle a labrar su campo había muerto por la noche. Lloroso, se lamentaba sobre que parecía ser la peor de las catástrofes.

          Tal vez sí…, tal vez no… – se limitó a decir el sabio con voz dulce.

No sabiendo que pensar de esta reacción, el campesino se fue, perplejo. Algunos días más tarde, regresó loco de alegría. Había capturado un joven caballo salvaje y lo había utilizado para reemplazar al buey y tirar del arado. El fogoso semental facilitaba las labores, tan vivaz era.

          Tenías razón. La muerte de mi buey no era la peor de las catástrofes. Este caballo es una bendición – le dijo el campesino al sabio.

          Tal vez si… tal vez no – respondió el pensador con dulzura y compasión

Al marcharse, el campesino se dijo que, decididamente, el viejo sabio era un hombre curioso, puesto que no era capaz de alegrarse con él de su buena fortuna.

Pero algunos días más tarde, el hijo del campesino se rompió la pierna al caer del caballo y tuvo que guardar cama durante varios días.

El hombre volvió a ver el sabio para llorar por esta nueva calamidad. Su hijo estaba inmovilizado para la cosecha y temía que su familia se muriera de hambre.

          ¡Qué desgracia! – repetía.

          Tal vez sí… tal vez no – opinó tranquilamente el sabio.

          Decididamente, sólo sabes decir eso – se enojó el campesino – Si éste es todo el consuelo que me das, ¡no vendré a verte más!

Y salió lleno de cólera.

Entonces una terrible noticia corrió por la región. Acababa de estallar la guerra. Grupos de soldados fueron a enrolar a todos los jóvenes válidos. Todos los de la aldea fueron obligados a partir hacia una probable muerte en combate. Todos salvo el hijo del campesino, que seguía herido.

Éste volvió de nuevo a casa del sabio.

          Perdóname – imploró – Me he pasado el tiempo lamentándome por lo que me sucedía e imaginando las peores catástrofes, cuando nada de todo eso ha ocurrido. En vez de permanecer tranquilo, sentí pánico y te maldije. Sé hoy que es vano imaginar el porvenir, pues nadie sabe nunca lo que el futuro nos reserva. Hay que mantener la esperanza, siempre existen peores desgracias que las propias. En fin… tal vez sí… tal vez no.

Y el sabio sonrió, lleno de bondad y de indulgencia.

Relato Corto “Mirando por la ventana” por Mirada Intensa

•octubre 17, 2008 • 1 comentario

Aquel 14 de Diciembre del 2001 amaneció blanco. Las voces que estaban al otro lado de la radio transmitían que las carreteras estaban incomunicadas por la fuerte nevada en Fraga. Ese temporal traspasaba la incertidumbre de los miembros de UME FRAGA cuando la emisora avisaba un accidente en el área de servicio de Bujaraloz.

La angustia acompañó los diferentes pensamientos del subconsciente de los miembros. A Eva la médico de guardia y jefe de servicio le vinieron a su memoria el voluntariado a México; aquella mirada la más dulce y limpia, aquella sonrisa especial que le trasmitía un niño, aquel tesoro que guardaba dentro: su cariño, dulzura, amor, delicadeza… Esos recuerdos le ayudaron a sobrellevar la ansiedad por saber si llegarían a tiempo y no saber llevar la situación. Mientras Carmela, la enfermera, miraba la nieve estrellarse, eso le hizo pensar en aquella casita solitaria que tenía junto al lago con ventanas de madera y rosales trepadores, donde las aves le acompañaban y los arboles la protegían.

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Historia “Viaje a lo desconocido” por Mirada Intensa

•octubre 16, 2008 • 1 comentario

Eran las tres de la madrugada del 27 de octubre del 2020 y el teléfono sonó. Saque mi mano por debajo de mi sabana para dirigirla a la mesilla y conteste. Al otro lado una voz temblorosa y agitada me hablo:

-Dunia perdona que moleste a estas horas, pero Isaac acaba de decirme, que ha visto algo raro en la excavación y como aún tengo que descansar por la caída… -María

-¡¿Y cómo esta Isaac?! -pregunte sorprendida creyendo que estaba soñando -Esta sin moverse en el refugio y es conveniente que vayas -María

-Ya te comunicaré -Dunia

Al colgar el auricular dirigí mi mano hacia el interruptor de la luz. Casualmente la bombilla se fundió, y tuve que levantarme a oscuras. Aunque mis ojos estaban acostumbrados, a bagar en la más absoluta obscuridad, mi rodilla tropezó con la esquina de la cama, mientras me vestía. Pese a que notaba dolor al caminar, me dirigí a mi destino. No podía dejar solo a Isaac ,y mucho menos la excavación científica, que yo misma había empezado con ayuda de Isaac y María. La idea me vino al leer un artículo de mi revista favorita de ciencias y medicina, en aquella tarde calmada de nubes, desde mi cabaña en tierras monegrinas.

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Relato corto “Visitas de madrugada” por Maria Marley

•octubre 16, 2008 • 2 comentarios

Había sido un duro día de trabajo, estaba deseando llegar a casa; iba caminando por la calle, no pasaba ni un alma, estaba todo oscuro y parecía que empezaba chispear, aceleré mi paso porque preveía que iba a caer una buena tromba. Casi había llegado al portal cuando de repente empezó…

  Subí deprisa las escaleras y entre en casa, no había nadie, mis hermanos habían salido; estaba muy cansada así que me hice un sandwich rápido y me metí en la cama para dormirme; no debí de dar muchas vueltas, enseguida me dormí.

 De repente me empezó a entrar frío, serian las 4 de la mañana, me levante de la cama y fui a la habitación de Pedro a por una manta, me sentía muy rara, era como si alguien me estuviera observando, pero estaba completamente sola. Volví a mi habitación con la misma sensación, coloque la manta, me metí en la cama e intenté volver a dormir

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Relato Corto “Un Verano Misterioso” por Mirada Intensa

•octubre 15, 2008 • 1 comentario

En los primeros días de Junio empezamos a sudar el verano. Fue un verano imperativo que se alejó hasta Octubre y dejó el suelo de los campos cuarteado y lijo, y el asfalto caldoso de brea antigua, y los árboles lánguidos, y los hombres faltos de ganas y juicio. Hasta mediar la estación agradecimos la implacable justicia solar que compensaba la escasa primavera que nos había dejado el invierno.

Entonces ya habíamos comprendido que aquel era un verano extraño. Allá por el mes de Agosto nuestras miradas se dirigieron a menudo al corredor de las tormentas, pero los hilachos de nubes holgazanas que se paseaban por él eran una burla que irritaba a los más y preocupaba a los viejos.

El primer cadáver apareció en el sueño de un extraño, un forastero de los que gustan de husmear costumbres de pueblo ajeno. El hombre hizo un relato impreciso al oído de unos cuantos vecinos, mientras desayunaba en la pensión. “Pueden creerme si les digo que jamás sentí nada igual. Era la imagen de una fantasía vestida de mujer, inaprensible a mis sentidos y tan cercana”. La vio tendida, todopoderosa sobre la esencia, sobre la realidad, pero muerta ya, diluyéndose en la sustancia de lo cotidiano.

Agustín, el más soñador de los ancianos, hizo un rictus de preocupación al escuchar aquel relato del estranjero. Tuvo una premonición: alguien querido había perdido. O tal vez, nos estaba engañando para que estuviéramos admirando sus relatos.

Aunque desde ese día, todos nos apresuramos sobre lo efímero. Cesaron las canciones de cuna que las madres dedicaban a los críos, los bellos relatos de dragones y caballeros, de duendes y princesas. Nadie recordaba ya esas historias, que sostenían, que siempre era necesaria una ilusión. Se apagó el ánimo y la fábula. Sólo quedó la realidad…

El segundo cadáver nunca apareció, pero lo intuyó el porquero. Los cerdos llevaban días hocicando en el mismo lodazal teñido de sangre fresca, y sobre la superficie del charco de orines se reflejaba nítida la imagen de un niño, casi se diría de un ángel, sorprendido por la brutalidad. Seguir leyendo ‘Relato Corto “Un Verano Misterioso” por Mirada Intensa’